Este 2020 será un año en el que Microsoft dirá adiós al soporte de muchos de sus softwares. El 14 de enero pasado le tocó a Windows 7 y al sistema operativo de servidor, Windows Server 2008 y su variante Server 2008 R2. El objetivo de Microsoft: llevar a todas las empresas a Azure.

El 4 de febrero del 2008, Microsoft, presentó Windows Server 2008, el sucesor de Windows Server 2003. Sin embargo, han pasado 11 años y la corporación necesita que sus soluciones en la nube de la mano de Azure, tengan un seguimiento aún mayor por parte de los clientes empresariales. De ahí, el fin de soporte.

Muchas empresas siguen confiando en Windows Server 2008 para las funciones básicas de su negocio, como Directory Server, File Server, DNS Server y Email Server. Incluso se alojan aplicaciones críticas y para soportar sus servicios internos como Active Directory, File Sharing y alojamiento de sitios web internos.

¿Cómo afecta a los negocios?

El fin del soporte para un sistema operativo como Windows Server 2008 presenta grandes desafíos para las organizaciones que ejecutan sus cargas de trabajo en la plataforma.

Aunque un pequeño número puede estar listo para migrar completamente a la nube o a un nuevo sistema, la realidad es que la mayoría de las empresas no son capaces de migrar rápidamente debido a limitaciones de tiempo, presupuestarias o técnicas.

Si echamos la vista atrás y miramos a Windows Server 2003, incluso nueve meses después de la fecha de finalización de soporte (EOS, por sus siglas en inglés) oficial, el 42% de las organizaciones indicó que seguiría utilizando Windows Server 2003 durante 6 meses o más, mientras que el 58% restante aún estaba en proceso de migración (Osterman Research, abril de 2016). Es probable que ocurra lo mismo con la EOS de Server 2008, lo que significa que muchas aplicaciones críticas continuarán residiendo en Windows Server 2008 durante los próximos años, a pesar del gran aumento del riesgo de seguridad.

Continuar utilizando Windows Server 2008 después del fin de soporte supone quedarse sin actualizaciones de seguridad, atenerse a imcumplir ciertas normativas para las que el sistema no estará adaptado, ser más vulnerable antes el malware y poder tener otros errores relacionados con la seguridad.

De hecho, desde Trend Micro (La compañía japonesa de ciberseguridad) aseguran que los cibercriminales son conscientes de que muchas empresas dejarán cargas de trabajo en este sistema lo que les hace ver estos servidores fuera de soporte como un blanco fácil para los ataques.

Oportunidad abierta

Todos los cierres de ciclo propuestos por Microsoft son una ventana abierta de negocio para el canal TI. Siendo uno de los softwares más utilizados en las empresas, su poder se refleja en las tasas de reemplazo en los meses siguiente al fin de soporte.

Es sabido que en el mundo Microsoft, el papel consultor de los partners es esencial. Muchas compañías no sabrán del fin de soporte de Windows Server 2008 y R2 hasta que su asesor tecnológico de confianza se lo diga. Será el momento de plantearse nuevas alternativas y reformular su negocio.

La intención de Microsoft es que el cambio de sistema operativo lleve a las empresas a Azure y XMS Chile, empresa de servicios TI con más de 10 años en el mercado y partner gold certificado, está preparado para asesorarlo en todo el proceso de migración de su infraestructura, aplicaciones y datos con su servicio administrado de migración a Azure (Managed Services Azure Migration). El objetivo del servicio: es acompañarlo en el proceso de migración, desde el modelo de gobierno del entorno del negocio hasta la migración y el acompañamiento con las mejores prácticas de uso.

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